En ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA, daremos testimonio del legendario valor desplegado en combate, por los más osados guerreros que se enfrentaron a muerte en defensa de sus respectivos ideales, durante la llamada Guerra por la Independencia de Chile. A través de estas páginas, veremos como la audacia de un comandante es capaz de dar un vuelco al escenario estratégico más adverso, y como el espíritu de combate junto con la voluntad de luchar hasta las últimas consecuencias sin rendirse, permiten a una nación mantener en alto la esperanza de renacer, sobreponiéndose a los momentos más oscuros y difíciles de su existencia. Junto con lo anterior, veremos como en un entorno de heroísmo y audacia, siempre surgen en paralelo los más genuinos exponentes de la indecisión y la cobardía, manifestada en espíritus pusilánimes, apóstoles del letargo y la mediocridad que solo contribuyen fomentando el retraso y el mal éxito de cualquier proyecto o iniciativa. ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA es un relato a través del cual sus protagonistas, nos entregan una lección de coraje y valentía, atributos tan necesarios como escasos en la vida moderna.
Andrés Ruggieri Lusso
Mostrando las entradas con la etiqueta Ejercito Argentino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ejercito Argentino. Mostrar todas las entradas
domingo, 25 de agosto de 2019
Etiquetas:
Andres Ruggieri Lusso,
Ejercito Argentino,
Ejercito de Chile,
Ejercito Español,
Guerra de la Independencia,
Libro ASI SE PELEABA EN AMERICA
sábado, 3 de agosto de 2019
COMBATE DE CUCHA CUCHA 1814: TRIUNFO ALIADO CHILENO ARGENTINO
![]() |
| Mapa Cucha Cucha - Membrillar |
LA PRIMERA VICTORIA DE LOS ALIADOS
PATRIOTAS (CHILENOS Y ARGENTINOS)
Permaneciendo en el sector de Membrillar por instrucciones delgeneral O’Higgins, durante febrero de 1814 el coronel Mackenna
mantiene en permanente observación a los realistas. Estando el
campamento patriota próximo a la hacienda de Cucha Cucha,
propiedad del chileno don Luis Urrejola, renombrado comandante
realista y enemigo acérrimo de la causa independista; Mackenna es
informado de la incipiente concentración de fuerzas enemigas en
dicho sector. Para desbaratar cualquier amenaza, el propio
comandante Mackenna sale la madrugada del día 23 de febrero de
1814, desde el campamento patriota de Membrillar, secundado por
el coronel Andrés de Alcázar, liderando un contingente de ataque,
compuesto de 300 fusileros, 40 dragones, 2 piezas de artillería y
varios oficiales de milicia; dejando a cargo del resto de las fuerzas
aliadas, al comandante rioplatense Marcos Gonzalez Balcarce, en
calidad de jefe de estado mayor de dicha división. Al llegar al
amanecer a las casas de la hacienda, las encuentran vacías, ya que el
enemigo había cruzado el rio Ñuble. Ordenando descansar a la tropa,
Mackenna distribuye gente para requisar el ganado disponible en
las inmediaciones, lo que es detectado por los realistas, quienes
repasando nuevamente el rio, se lanzan en ataque contra los
patriotas. Al encuentro de las tropas monarquistas sale el valeroso
teniente coronel patriota don Santiago Bueras, quien junto a sus
hombres logra contenerlas, obligándolas al repliegue. Una vez
reforzados los realistas, emprenden nuevamente ataque sobre las
tropas de Bueras, las cuales apoyadas por un cuerpo de 100
auxiliares argentinos, dirigidos por el sargento mayor bonaerense
don Juan Gregorio Las Heras, logran poner a los enemigos en franca
retirada. De esta forma, los patriotas quedan dueños del terreno,
junto con requisar abundante ganado, caballos y fusiles quitados al
enemigo.
DETALLES DEL COMBATE DE CUCHA CUCHA
En el parte oficial de la jornada, el coronel Mackenna señala que:“Nuestra pérdida de solo tres muertos, ningún prisionero y ocho
heridos, los más levemente, parecerá increíble a cualquiera que
hubiera presenciado la viveza del fuego, que fue por un tiempo a tiro de pistola.
Como los enemigos estaban formados en pelotón, casi no se
perdía tiro y se veía claramente caer muchos, en particular en tres
balas de cañón que solo alcanzó a tirar el capitán (Nicolas) García.
Otro oficial (realista) fue muerto por la partida de granaderos
mandada por el capitán graduado don Bernardo Cáceres. Como el
enemigo tiene la invariable costumbre de retirar sus muertos y
heridos en el momento que caen, no es posible decir con certeza su
perdida, pero sí aseguro que ha sido muy considerable. Los cuerpos,
oficialidad y tropa se portaron con la mayor intrepidez, y mi segundo
el coronel Alcázar me auxilió infinito, particularmente durante la
decidida maniobra de mudar de posición bajo el fuego del enemigo…”
Este combate levantó en instante la moral de los patriotas y llenó de
satisfacción al general O’Higgins y al gobierno, ya que al fin luego de
meses de inactividad se comenzaba a poner a raya a los realistas.
Más aún, enterados al día siguiente de que una partida realista había
interceptado un convoy que desde Talca llevaba considerables
pertrechos y suministros para la división de Membrillar; el coronel
Alcázar salió de inmediato en persecución de las guerrillas, logrando
atacarlas y rescatar satisfactoriamente todo el cargamento, y aún
con el agregado de quitarles además una buena partida de ganado.
Con estas acciones, los patriotas comenzaban a imponer respeto en
la zona.
https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n23
Etiquetas:
1814,
Andres Ruggieri Lusso,
Cucha Cucha,
Ejercito Argentino,
Ejercito de Chile,
Ejercito Español,
Historia de Chile,
Libro ASI SE PELEABA EN AMERICA,
Mackenna,
Membrillar
sábado, 23 de febrero de 2019
COMBATE DE CUCHA CUCHA 23 DE FEBRERO DE 1814
![]() |
COMBATE DE CUCHA CUCHA 23 de febrero de 1814.Primer triunfo de las fuerzas aliadas chileno - argentinasLibro ASI SE PELEABA EN AMÉRICA |
DETALLES DEL COMBATE DE CUCHA CUCHA
En el parte oficial
de la jornada, el coronel Mackenna señala: “Nuestra
pérdida de solo tres muertos, ningún prisionero y ocho heridos, los más
levemente, parecerá increíble a cualquiera que hubiera presenciado la viveza
del fuego, que fue por un tiempo a tiro de pistola. Como los enemigos estaban
formados en pelotón, casi no se perdía tiro y se veía claramente caer muchos,
en particular en tres balas de cañón que solo alcanzó a tirar el capitán (Nicolas) García. Otro oficial (realista) fue muerto por la partida de granaderos
mandada por el capitán graduado don Bernardo Cáceres. Como el enemigo tiene la
invariable costumbre de retirar sus muertos y heridos en el momento que caen,
no es posible decir con certeza su perdida, pero sí aseguro que ha sido muy
considerable. Los cuerpos, oficialidad y tropa se portaron con la mayor
intrepidez, y mi segundo el coronel Alcázar me auxilió infinito,
particularmente durante la decidida maniobra de mudar de posición bajo el fuego
del enemigo…” Este combate levantó en instante la moral de los patriotas y
llenó de satisfacción al general O’Higgins y al gobierno, ya que al fin luego
de meses de inactividad se comenzaba a poner a raya a los realistas. Más aún,
enterados al día siguiente de que una partida realista había interceptado un
convoy que desde Talca llevaba considerables pertrechos y suministros para la
división de Membrillar; el coronel Alcázar salió de inmediato en persecución de
las guerrillas, logrando atacarlas y rescatar satisfactoriamente todo el
cargamento, y aún con el agregado de quitarles además una buena partida de
ganado. Con estas acciones, los patriotas comenzaban a imponer respeto en la
zona.
LA IMPORTANCIA DEL PRIMER TRIUNFO ALIADO
El combate de
Cucha Cucha, si bien puede ser calificado como una acción militar menor,
alcanzó gran trascendencia al constituirse en el primer triunfo de una fuerza militar
combinada, entre patriotas chilenos y argentinos, comandados en esta
oportunidad por un oficial irlandés como lo era Mackenna.
Informado el
gobierno de Buenos Aires de esta acción, envió un elogioso reconocimiento a sus
hombres. Según el historiador argentino Mitre: “En premio de esta acción señalada, el gobierno argentino decretó un
escudo de honor, de que no se hace mención en ninguno de los registros
oficiales publicados, sin embargo de ser un hecho recogido por la historia.”
Otro efecto de
esta acción combinada, es que vino a estrechar el vínculo fraternal entre los
militares chilenos y argentinos, y nada mejor para consolidar una alianza entre
camaradas de armas, que hermanarse en un escenario apremiante, apoyándose
mutuamente en combate contra un enemigo en común, dando estocadas con sable o bayoneta, bajo el
fragor de las balas.
La hermandad y el
reconocimiento quedaron manifestados en distintas muestras de elogio. Don
Domingo Perez, comisario de abastecimientos del ejército chileno, dedicó unos
versos a las fuerzas bonaerenses, y en especial al comandante Las Heras tras
esta acción: “Mil vivas, parabienes mil
elogios—Te da un republicano, valiente Heras, —Por el valor, firmeza y grande
arrojo— Que hoy has manifestado en tu carrera. —Tus heroicas falanges y
oficiales, — Tus bravos compañeros de pelea, —Han dado a conocer fiel heroísmo
— Tan natural en la Argentina esfera. —En ese emporio de tu amante Estado — En
esa ilustre Grecia y gran guerrera—En esa Esparta, esa brillante Roma —Se
producen por Marte, bravos Heras. —Con tu Argentino auxilio y tus legiones.
—Hoy el Chileno Estado se consuela. — Viva la Patria Chilena. —Viva el
Argentino Estado—Vivan los fieles soldados — Con la tricolor bandera.”
Otro punto
importante a mencionar, es que en el parte oficial del comandante Mackenna que
ya hemos mencionado, junto con elogiar el apoyo en combate de los auxiliares
trasandinos, destaca en especial la siguiente acción que presenció durante el
combate: “El siguiente rasgo de valor
personal no debe sepultarse en el olvido. Un cabo del cuerpo de auxiliares de
Buenos Aires, Manuel Araya, viendo a un oficial enemigo que con suma intrepidez
animaba sus tropas, marchó sobre él, lo mata y vuelve en su caballo montado a
la formación”.
Así… se peleaba en América.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



