jueves, 11 de febrero de 2021

ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA: Historia, Táctica y Estrategia. Guerra por la independencia de Chile. (Spanish Edition) por Andres Ruggieri Lusso


 Libro ASI SE PELEABA EN AMÉRICA - Contraportada - Edición impresa - Amazon.com

En ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA, daremos testimonio del legendario valor desplegado en combate, por los más osados guerreros que se enfrentaron a muerte en defensa de sus respectivos ideales, durante la llamada Guerra por la Independencia de Chile. A través de estas páginas, veremos como la audacia de un comandante es capaz de dar un vuelco al escenario estratégico más adverso, y como el espíritu de combate junto con la voluntad de luchar hasta las últimas consecuencias sin rendirse, permiten a una nación mantener en alto la esperanza de renacer, sobreponiéndose a los momentos más oscuros y difíciles de su existencia. Junto con lo anterior, veremos como en un entorno de heroísmo y audacia, siempre surgen en paralelo los más genuinos exponentes de la indecisión y la cobardía, manifestada en espíritus pusilánimes, apóstoles del letargo y la mediocridad que solo contribuyen fomentando el retraso y el mal éxito de cualquier proyecto o iniciativa. ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA es un relato a través del cual sus protagonistas, nos entregan una lección de coraje y valentía, atributos tan necesarios como escasos en la vida moderna.

domingo, 25 de agosto de 2019

Libro ASI SE PELEABA EN AMERICA
En ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA, daremos testimonio del legendario valor desplegado en combate, por los más osados guerreros que se enfrentaron a muerte en defensa de sus respectivos ideales, durante la llamada Guerra por la Independencia de Chile. A través de estas páginas, veremos como la audacia de un comandante es capaz de dar un vuelco al  escenario estratégico más adverso, y como el espíritu de combate junto con la voluntad de luchar hasta las últimas consecuencias sin rendirse, permiten a una nación mantener en alto la esperanza de renacer, sobreponiéndose  a los momentos más oscuros y difíciles de su existencia. Junto con lo anterior, veremos como en un entorno de heroísmo y audacia, siempre surgen en paralelo los más genuinos exponentes de la indecisión y la cobardía, manifestada en espíritus pusilánimes, apóstoles del letargo y la mediocridad que solo contribuyen fomentando el retraso y el mal éxito de cualquier proyecto o iniciativa. ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA es un relato a través del cual sus protagonistas, nos entregan una lección de coraje y valentía, atributos tan necesarios como escasos en la vida moderna.

Andrés Ruggieri Lusso

sábado, 3 de agosto de 2019

COMBATE DE QUECHEREGUAS 1814

ASI SE PELEABA EN AMERICA

Los ejércitos de Gaínza y OHiggins rumbo a Quechereguas



 LA VICTORIA DE O’HIGGINS EN
QUECHEREGUAS 

Según el Diario del comandante Calderón, al atardecer de aquel 07
de abril, el inquieto y excentrico Catalán Molina sale a incursionar a
los alrededores, regresando a Quechereguas con unas 300 cabezas
de ganado vacuno para enriquecer el rancho patriota, volviendo a
salir de inmediao en dirección a la hacienda de Vargas, donde estaba
pernoctando Gaínza con su ejército en pleno, desde donde regresó
luego de haber descargado unos cuantos tiros sobre el campamento
monarquista.
Por su parte, el general O’Higgins con su acostumbrada e incansable
laboriosidad, ordenó de inmediato realizar trabajos defensivos en
las casas patronales de la hacienda de Quechereguas, con el objetivo
de atrincherarse convenientemente, ante un eventual ataque del
enemigo al día siguiente. Según relata Barros Arana: “Hizo abrir
portillos en las paredes convirtiéndolos en troneras para sus cañones;
formó trincheras para sus soldados con los líos de charqui y las
panzas de sebo que hizo sacar de los graneros, dispuso que algunas
partidas de fusileros se situaran en los tejados y en ciertos andamios
que mandó construir detrás de unos paredones, y por último colocó su
caballería en los corrales destinados a las matanzas de la hacienda,
con orden de que cargase al enemigo cuando lo viese vacilar o
retroceder.”
Al amanecer del dia 08 de abril de 1814 (que era Viernes Santo), el
brigadier Gaínza se decide a emprender ataque sobre la hacienda de
Quechereguas. Según el propio relato del jefe realista, para estos
efectos desplegó sus fuerzas en ataque de la siguiente forma: “…tomó
la providencia de hacer desmontar cuatrocientos hombres de los que
se hallaban a caballo, y formando de ellos una división, la puso al mando del coronel
don Idelfonso Elorriaga, así como otras tres de
infantería (la una con destino al cuerpo de reserva), al de los de la
misma clase (coroneles) don Manuel Montoya, don Filiberto Diaz y
don José Hurtado, distribuyendo el resto de caballería en las dos alas;
sobre ellas algunas avanzadas y a los costados y claros la artillería.”
Sin querer retrasar las acciones, el brigadier Gaínza emprende el
ataque a los patriotas en Quechereguas.
Así tenemos en relato del comandante Elorriaga que: “… se rompió el
fuego de cañón por una y otra parte, que duró bastante tiempo, en
este intermedio intentó el señor general Gainza, separando algunas
compañías, arrimarse hasta tiro de fusil al enemigo; así para
reconocer la posición como para provocarlo a que se saliese de las
trincheras y edificios fuertes, en cuyo tiempo sufrió una furiosa lluvia
de metralla, montado en su caballo, con la mayor serenidad; y viendo
que nada se adelantaba y que nuestra artillería, por ser de menor
calibre y no hacer ningún estrago en los edificios, determinó retirarse
a la línea de batalla, que también estaba bajo los fuegos de cañón del
enemigo…”. Por su parte, el brigadier Gaínza declaró sobre estos
hechos que: “…en vano fueron y bien inútiles todas sus tentativas (a
que concurrió siempre personalmente el que declara), porque el
enemigo cada vez se concentraba mas y mas al abrigo de los edificios
y sus trincheras; y de ahí es que, siendo las cinco de la tarde y viéndose
precisado a acampar donde hubiese agua y fuese punto defendible,
hubo de replegar la artillería y tropas avanzadas hasta la línea de
batalla, y luego emprender su retirada desfilando por la derecha,
aunque sin volver jamas la espalda, hasta situarse sobre la derecha
del rio, como a tres cuartos de legua de distancia y a vista del
enemigo.”

Ver libro ASÍ SE PELEABA EN AMÉRICA, Ebooks Gratis: https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n115 


GABINO GAÍNZA v/s BERNARDO O'HIGGINS 1814





ASI SE PELEABA EN AMERICA

LA CARRERA POR ALCANZAR EL RIO MAULE 1814





LOS PLANES PARA ALCANZAR EL RÍO
MAULE 

Los triunfos patriotas de el Quilo y Membrillar desarticularon por completo a las fuerzas de Gaínza, las cuales solo tras el paso de los días lograron reagruparse en Chillán. Siendo informado el general O’Higgins de que los prisioneros patriotas no eran sometidos a buen trato por los realistas, y en especial los hermanos José Miguel y Luis Carrera, sobre quienes corría el rumor de que serían condenados a muerte, envía como delegado a conferenciar con Gaínza, al comandante patriota don Venancio Escanilla, con el encargo de advertirle que ante cualquier medida de menoscabo contra los prisioneros independistas, se tomarían las más severas represalias.
Gaínza recibió al oficial Escanilla, y junto con rechazar cualquier tipo de presión, le señala que nada de aquellos rumores es cierto, y que los prisioneros patriotas eran custodiados respetando su dignidad esencial, junto con garantizar que cualquier condena, solo sería dictada bajo un debido proceso.
De regreso al campamento patriota, el comandante Escanilla
informa al general O’Higgins que logró observar una febril actividad en el cuartel general monarquista, todo lo cual indicaba que más que prepararse para reforzar los contornos de Chillán, y resistir un eventual asedio, los realistas estaban en plenos preparativos para movilizarse, y todo indicaba que esto sería rumbo al norte, para alcanzar hasta Talca, y desde ahí reforzados por Elorriaga, poner bajo amenaza la ciudad de Santiago, sin contar con mayor adversario que se les interpusiera.
En vista de lo anterior, el general O’Higgins desestima poner a
Chillán bajo asedio, y se propone como objetivo principal, el avanzar decididamente rumbo al norte, para recuperar Talca, e interponerse a cualquier amenaza del ejército monarquista sobre la capital de Chile. El día 24 de marzo de 1814, comienzan desde primera hora los preparativos de movilización en el ejército independentista. Según don Diego Barros Arana: “Después de reunidas las diversas divisiones del ejército patriota, su fuerza efectiva alcanzaba a cerca de mil quinientos fusileros regularmente disciplinados y equipados, a menos de doscientos artilleros con dieciocho cañones de varios calibres, y a más de mil milicianos de caballería, de escasa instrucción militar y mal armados.”
El dispositivo de marcha organizado por el general O’Higgins, tenía como jefe de vanguardia al coronel de milicias Juan de Dios Puga; el centro era comandado por el coronel bonaerense Gonzalez Balcarce, mientras que la retaguardia estaba a cargo del coronel Andrés Alcázar. Para el día 26 de marzo, las fuerzas patriotas se habían  movilizado desde Membrillar hasta la localidad de Portezuelo, desde donde planifican avanzar siguiendo una ruta casi en línea recta hacia el Maule, a modo de estar un tanto alejados de la ruta tradicional, previniendo de esta forma cualquier eventualidad, que los pusiera bajo el contratiempo de ser interceptados por el enemigo.
Enterados a su vez los realistas en Chillán de los movimientos
patriotas, el brigadier Gaínza decide emprender de inmediato
rumbo al río Maule, para lo cual dispone al instante del avance de 400 fusileros hasta la villa de San Carlos, para luego salir él mismo en persona, comandando otros 600 fusileros que había logrado reunir.
De esta forma tenemos que se da inicio a una verdadera carrera por interponerse entre el sur de Chile y su capital; osada campaña militar donde ambos ejércitos contendores avanzarían en paralelo, separados a una distancia promedio de apenas 10 kilometros en todo el trayecto, hostilizándose permanentemente, aunque sin comprometerse en combate general, con la anhelada esperanza de ser los primeros en alcanzar el rio Maule, para lo cual concentraban todos sus esfuerzos en acelerar su marcha. 

Ver Libro ASI SE PELEABA EN AMÉRICA  https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n95

COMBATE DE MEMBRILLAR 20 DE MARZO DE 1814

Libro ASI SE PELEABA EN AMERICA

COMBATE DE MEMBRILLAR 1814

EL TEMERARIO ASALTO DE LOS
REALISTAS SOBRE MEMBRILLAR

Con respecto al ataque de los realistas a su campamento, el comandante Mackenna relata en su parte oficial que: “A las cuatro de la tarde se empeñó la acción general por toda la línea y por el centro de ella. Se avanzaba una partida considerable al parecer de las tropas escogidas del enemigo, así por parecer asequible el cortar esta partida… determiné hacer una salida la que verifiqué con 60 auxiliares de Buenos Aires, mandados por el intrépido coronel don Marcos Balcarce, 80 voluntarios de la patria, comandados por el capitán don Hilario Vial, la guerrilla del teniente coronel don Santiago Bueras, y 60 milicianos del regimiento Rancagua, que a ejemplo de su digno jefe don Agustín Almarza, aprendieron el oficio de infantería, por haberse inutilizado sus caballos. La salida se hizo con el mejor orden: nuestros valerosos soldados atacaron a la bayoneta; en un momento vi caer cinco de los enemigos y apresar a cuatro, huyendo los demás con precipitación: logrado el objetivo de la salida, me retiré con las tropas a las trincheras, trayendo consigo fusiles, sables y otros despojos.”
Una vez que los patriotas retornaron a sus trincheras, las fuerzas de Gaínza continúan con su desordenado y temerario ataque, dispuestas a tomar por asalto el campamento de Mackenna. El comandante patriota señala en su parte oficial lo siguiente: “En este estado de la acción, observé que los enemigos avanzaron cuatro piezas de artillería y que algunos oficiales de graduación se ponían al frente de las tropas para obligar a avanzar. En efecto, se adelantaron hasta tiro de pistola, pero no tuvieron valor de avanzar a la bayoneta; pero si la bárbara temeridad de mantenerse en esta distancia sufriendo un fuego de seis piezas de artillería que vomitaban metralla y el de cerca de 700 fusileros bien atrincherados. Duró el fuego sin intermisión desde dicha hora hasta las 8 de la noche. Hacia el fin de acción el enemigo dirigió todos sus esfuerzos contra el reducto de derecha, intentando tomarlo por un flanco, y avanzando hasta la distancia de ocho pasos en dos o tres ocasiones, pero siempre fue rechazado con notable pérdida. Por último, viendo lo vano de esfuerzos, se retiró en el mayor desorden, dejando en nuestro poder armamento y pertrechos que constan del adjunto estado…”.

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COMBATE DE EL QUILO: 19 DE MARZO DE 1814

 

 
ASI SE PELEABA EN AMERICA
Gráfica Combate de Quilo 1814

O’HIGGINS ORDENA ABRIRSE PASO

Tal como hemos detallado con anterioridad, al llegar a la localidad de Coyanco, al general O’Higgins se le presentaban dos alternativas de ruta hacia Membrillar, la del Roble y la de Ranquil, optando el jefe patriota por esta última, por ser mas corta y directa; no obstante, para intentar engañar a las guerrillas realistas de la zona, hizo correr la voz de que avanzaría por el camino del Roble, para lo cual dispuso además que una partida de 25 fusileros se adentrara por dicho trayecto, ejecutara varias descargas sobre el camino, a modo de dar la alerta de avance, y regresara luego para marchar a retaguardia por el camino de Ranquil, junto al resto del ejército.
A pesar de correr el riesgo de verse enfrentado al grueso del ejército realista, el general O’Higgins jamás vaciló en avanzar, y emprendió su marcha, aún a costa de tener que abrirse paso ante fuerzas muy superiores. El clérigo Casimiro Albano, como testigo presencial y cronista de estos hechos, señala en su memoria histórica que: “Colocado nuestro héroe en tan triste situación emprende su marcha en busca del enemigo con un puñado de hombres desnudos, sin víveres y escasos de municiones, pero les habia inspirado su valor y enseñado también con el ejemplo, que el valiente no necesita pólvora cuando lleva bayoneta.”
A las 11:00 A.M. del día 19 de marzo, el general O’Higgins avista a las tropas de Barañao, posicionadas convenientemente en las alturas de Quilo, obstruyendo todos los accesos de la ruta; ante lo cual se aprestó de inmediato a disponer el ataque a las posiciones enemigas. Para esos efectos, el prócer chileno tomó la criteriosa decisión de realizar una operación de ataque combinada, a efectos de ejecutar una ofensiva envolvente, planificando una arremetida por el centro y los flancos. Para implementar esto último, hizo avanzar con el máximo sigilo  por los bosques que rodeaban la loma, a sus tropas más experimentadas, que si bien en el papel eran fuerzas de caballería, la escases de equinos más las circunstancias del terreno, las haría combatir desmontadas en esta ocasión. De esta forma, repartidas bajo la dirección de los oficiales José María Benavente (Husares de la Gran Guardia), Ramón Freire (Dragones de Concepción), más el apoyo del oficial Pablo Vargas (dirigiendo 40 granaderos de infantería), avanzaron en ataque por las boscosas cerranías. Por otra parte, el propio O’Higgins, secundado por los comandantes Rafael de la Sotta y Enrique Campino, se encargó de emprender el ataque frontal, avanzando con un grueso contingente, apoyados por 3 piezas de artillería; dejando la reserva a cargo del comandante Francisco Calderón.
A su vez, el monarquista Barañao quien había dado aviso oportunamente al brigadier Gaínza, se aprestaba a resistir y sostener a todo trance su posición, obstruyendo el avance del insurgente republicano O’Higgins, hasta recibir el apoyo del resto del ejército realista en la zona, tal como lo había planeadooriginalmente su comandante en jefe...

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TEATRO DE OPERACIONES MILITARES: FEBRERO 1814

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EJERCITO ESPAÑOL REALISTA EN CHILE 1814 https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n27

























































































TEATRO DE OPERACIONES MILITARES: ENERO/FEBRERO 1814



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GUERRA POR LA INDEPENDENCIA DE CHILE 1814
https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n13

COMBATE DE CUCHA CUCHA 1814: TRIUNFO ALIADO CHILENO ARGENTINO

ASI SE PELEABA EN AMERICA
Mapa Cucha Cucha - Membrillar


LA PRIMERA VICTORIA DE LOS ALIADOS
PATRIOTAS (CHILENOS Y ARGENTINOS)

Permaneciendo en el sector de Membrillar por instrucciones del
general O’Higgins, durante febrero de 1814 el coronel Mackenna
mantiene en permanente observación a los realistas. Estando el
campamento patriota próximo a la hacienda de Cucha Cucha,
propiedad del chileno don Luis Urrejola, renombrado comandante
realista  y enemigo acérrimo de la causa independista; Mackenna es
informado de la incipiente concentración de fuerzas enemigas en
dicho sector. Para desbaratar cualquier amenaza, el propio
comandante Mackenna sale la madrugada del día 23 de febrero de
1814, desde el campamento patriota de Membrillar, secundado por
el coronel Andrés de Alcázar, liderando un contingente de ataque,
compuesto de 300 fusileros, 40 dragones, 2 piezas de artillería y
varios oficiales de milicia; dejando a cargo del resto de las fuerzas
aliadas, al comandante rioplatense Marcos Gonzalez Balcarce, en
calidad de jefe de estado mayor de dicha división. Al llegar al
amanecer a las casas de la hacienda, las encuentran vacías, ya que el
enemigo había cruzado el rio Ñuble. Ordenando descansar a la tropa,
Mackenna distribuye gente para requisar el ganado disponible en
las inmediaciones, lo que es detectado por los realistas, quienes
repasando nuevamente el rio, se lanzan en ataque contra los
patriotas. Al encuentro de las tropas monarquistas sale el valeroso
teniente coronel patriota don Santiago Bueras, quien junto a sus
hombres logra contenerlas, obligándolas al repliegue. Una vez
reforzados los realistas, emprenden nuevamente ataque sobre las
tropas de Bueras, las cuales apoyadas por un cuerpo de 100
auxiliares argentinos, dirigidos por el sargento mayor bonaerense
don Juan Gregorio Las Heras, logran poner a los enemigos en franca
retirada. De esta forma, los patriotas quedan dueños del terreno,
junto con requisar abundante ganado, caballos y fusiles quitados al
enemigo.

DETALLES DEL COMBATE DE CUCHA CUCHA

En el parte oficial de la jornada, el coronel Mackenna señala que:
“Nuestra pérdida de solo tres muertos, ningún prisionero y ocho
heridos, los más levemente, parecerá increíble a cualquiera que
hubiera presenciado la viveza del fuego, que fue por un tiempo a tiro de pistola.
Como los enemigos estaban formados en pelotón, casi no se
perdía tiro y se veía claramente caer muchos, en particular en tres
balas de cañón que solo alcanzó a tirar el capitán (Nicolas) García.
Otro oficial (realista) fue muerto por la partida de granaderos
mandada por el capitán graduado don Bernardo Cáceres. Como el
enemigo tiene la invariable costumbre de retirar sus muertos y
heridos en el momento que caen, no es posible decir con certeza su
perdida, pero sí aseguro que ha sido muy considerable. Los cuerpos,
oficialidad y tropa se portaron con la mayor intrepidez, y mi segundo
el coronel Alcázar me auxilió infinito, particularmente durante la
decidida maniobra de mudar de posición bajo el fuego del enemigo…”
Este combate levantó en instante la moral de los patriotas y llenó de
satisfacción al general O’Higgins y al gobierno, ya que al fin luego de
meses de inactividad se comenzaba a poner a raya a los realistas.
Más aún, enterados al día siguiente de que una partida realista había
interceptado un convoy que desde Talca llevaba considerables
pertrechos y suministros para la división de Membrillar; el coronel
Alcázar salió de inmediato en persecución de las guerrillas, logrando
atacarlas y rescatar satisfactoriamente todo el cargamento, y aún
con el agregado de quitarles además una buena partida de ganado.
Con estas acciones, los patriotas comenzaban a imponer respeto en
la zona.

https://archive.org/details/asisepeleabaenamerica/page/n23

sábado, 23 de febrero de 2019

COMBATE DE CUCHA CUCHA 23 DE FEBRERO DE 1814

ANDRES RUGGIERI LUSSO - Libro ASI SE PELEABA EN AMERICA

COMBATE DE CUCHA CUCHA 23 de febrero de 1814.

Primer triunfo de las fuerzas aliadas chileno - argentinas

Libro ASI SE PELEABA EN AMÉRICA


DETALLES DEL COMBATE DE CUCHA CUCHA

En el parte oficial de la jornada, el coronel Mackenna señala: “Nuestra pérdida de solo tres muertos, ningún prisionero y ocho heridos, los más levemente, parecerá increíble a cualquiera que hubiera presenciado la viveza del fuego, que fue por un tiempo a tiro de pistola. Como los enemigos estaban formados en pelotón, casi no se perdía tiro y se veía claramente caer muchos, en particular en tres balas de cañón que solo alcanzó a tirar el capitán (Nicolas) García. Otro oficial (realista) fue muerto por la partida de granaderos mandada por el capitán graduado don Bernardo Cáceres. Como el enemigo tiene la invariable costumbre de retirar sus muertos y heridos en el momento que caen, no es posible decir con certeza su perdida, pero sí aseguro que ha sido muy considerable. Los cuerpos, oficialidad y tropa se portaron con la mayor intrepidez, y mi segundo el coronel Alcázar me auxilió infinito, particularmente durante la decidida maniobra de mudar de posición bajo el fuego del enemigo…” Este combate levantó en instante la moral de los patriotas y llenó de satisfacción al general O’Higgins y al gobierno, ya que al fin luego de meses de inactividad se comenzaba a poner a raya a los realistas. Más aún, enterados al día siguiente de que una partida realista había interceptado un convoy que desde Talca llevaba considerables pertrechos y suministros para la división de Membrillar; el coronel Alcázar salió de inmediato en persecución de las guerrillas, logrando atacarlas y rescatar satisfactoriamente todo el cargamento, y aún con el agregado de quitarles además una buena partida de ganado. Con estas acciones, los patriotas comenzaban a imponer respeto en la zona.


LA IMPORTANCIA DEL PRIMER TRIUNFO ALIADO

El combate de Cucha Cucha, si bien puede ser calificado como una acción militar menor, alcanzó gran trascendencia al constituirse en el primer triunfo de una fuerza militar combinada, entre patriotas chilenos y argentinos, comandados en esta oportunidad por un oficial irlandés como lo era Mackenna.

Informado el gobierno de Buenos Aires de esta acción, envió un elogioso reconocimiento a sus hombres. Según el historiador argentino Mitre: “En premio de esta acción señalada, el gobierno argentino decretó un escudo de honor, de que no se hace mención en ninguno de los registros oficiales publicados, sin embargo de ser un hecho recogido por la historia.”

Otro efecto de esta acción combinada, es que vino a estrechar el vínculo fraternal entre los militares chilenos y argentinos, y nada mejor para consolidar una alianza entre camaradas de armas, que hermanarse en un escenario apremiante, apoyándose mutuamente en combate contra un enemigo en común,  dando estocadas con sable o bayoneta, bajo el fragor de las balas.

La hermandad y el reconocimiento quedaron manifestados en distintas muestras de elogio. Don Domingo Perez, comisario de abastecimientos del ejército chileno, dedicó unos versos a las fuerzas bonaerenses, y en especial al comandante Las Heras tras esta acción: “Mil vivas, parabienes mil elogios—Te da un republicano, valiente Heras, —Por el valor, firmeza y grande arrojo— Que hoy has manifestado en tu carrera. —Tus heroicas falanges y oficiales, — Tus bravos compañeros de pelea, —Han dado a conocer fiel heroísmo — Tan natural en la Argentina esfera. —En ese emporio de tu amante Estado — En esa ilustre Grecia y gran guerrera—En esa Esparta, esa brillante Roma —Se producen por Marte, bravos Heras. —Con tu Argentino auxilio y tus legiones. —Hoy el Chileno Estado se consuela. — Viva la Patria Chilena. —Viva el Argentino Estado—Vivan los fieles soldados — Con la tricolor bandera.”

Otro punto importante a mencionar, es que en el parte oficial del comandante Mackenna que ya hemos mencionado, junto con elogiar el apoyo en combate de los auxiliares trasandinos, destaca en especial la siguiente acción que presenció durante el combate: “El siguiente rasgo de valor personal no debe sepultarse en el olvido. Un cabo del cuerpo de auxiliares de Buenos Aires, Manuel Araya, viendo a un oficial enemigo que con suma intrepidez animaba sus tropas, marchó sobre él, lo mata y vuelve en su caballo montado a la formación.  Así… se peleaba en América.

Andres Ruggieri Lusso - Guerra de la Independencia de Chile